Estos chocolates endulzan un mundo más justo
Hay chocolates que endulzan el día. Y hay chocolates que, además, nos ayudan a imaginar un mundo más justo.
Detrás de cada tableta de Chocolates Artesanos Isabel hay cacao ecológico, comercio justo, manos artesanas y una historia que comienza en un pequeño pueblo de Teruel. Un proyecto que demuestra que el chocolate puede ser mucho más que un placer: también puede crear empleo, defender los derechos de quienes cultivan cacao y dar vida al mundo rural.
Por eso Chocolates Isabel forma parte de nuestro Universo +Coop. Y este mes queremos invitarte a descubrir todo lo que hay detrás de sus chocolates en A Vecinal.
Un sueño que comenzó en un pueblo de Teruel
La historia de Chocolates Isabel comienza en 2013, cuando Isabel Félez decidió hacer realidad un sueño: abrir su propio obrador de chocolate artesano en Alcorisa, un pequeño municipio del Bajo Aragón turolense.
No partía de cero. Después de años de formación y experiencia en algunas de las mejores pastelerías y chocolaterías de Europa, quiso regresar a su tierra para poner en práctica todo lo aprendido.
Y lo hizo con una idea muy clara: elaborar chocolates extraordinarios sin renunciar a sus principios.
Desde aquel pequeño obrador, Isabel comenzó a crear tabletas, bombones y otras especialidades utilizando materias primas ecológicas, ingredientes de comercio justo y productos de proximidad, como el aceite de oliva virgen extra o la almendra marcona.
Una apuesta que también tenía mucho de compromiso con su territorio: demostrar que desde un pueblo pequeño se puede innovar, emprender y construir un proyecto con futuro.
Del grano de cacao a la tableta
¿Sabías que muchos fabricantes de chocolate compran el chocolate ya elaborado y se limitan a transformarlo en diferentes productos?
En Chocolates Isabel han decidido recorrer un camino diferente.
Trabajan con la filosofía Bean to Bar, que significa literalmente del grano a la tableta. Un proceso artesanal en el que seleccionan el cacao y realizan tareas como el tostado, el descascarillado y la molienda para elaborar su propio chocolate.
Es una manera de conocer y cuidar cada etapa de la elaboración, respetando los aromas, los sabores y la personalidad de cada cacao.
Y también una forma de innovar.
En 2026, Chocolates Isabel recibió el premio al mejor chocolate blanco artesano de España en el primer certamen nacional de la Asociación Chocolate Bean To Bar.
¿Su creación? Una tableta elaborada con cacao procedente de la región peruana de Ucayali, pistacho ecológico de proximidad y flor de sal de Añana.
Lo más sorprendente es que en su obrador elaboran incluso su propia manteca de cacao, un ingrediente que habitualmente se compra ya preparado.
Un reconocimiento que demuestra que la innovación también puede nacer de la artesanía, la paciencia y el respeto por las materias primas.
Mujeres que crean oportunidades en el mundo rural
Pero la historia de Chocolates Isabel no se explica únicamente a través de sus recetas.
Detrás del proyecto hay una apuesta por el emprendimiento femenino, la igualdad de oportunidades y la creación de empleo en el medio rural.
En 2026, su equipo estaba formado por seis mujeres durante la temporada baja. Seis personas que, desde un pequeño municipio turolense, participan en un proyecto que ha conseguido llevar sus chocolates mucho más allá de Aragón.
Su compromiso social ha sido reconocido con premios como el de Excelencia a la Innovación de las Mujeres Rurales, concedido por el Ministerio de Agricultura, y el Premio Incorpora, por fomentar la contratación de personas pertenecientes a colectivos vulnerables.
Porque mantener viva la economía de nuestros pueblos también significa crear oportunidades para que las personas puedan trabajar, desarrollar su talento y construir su futuro sin tener que marcharse.
Y Chocolates Isabel demuestra que ese futuro también puede tener sabor a cacao.
¿Por qué Chocolates Isabel es +Coop?
En A Vecinal creemos que los productos que elegimos cuentan historias. Y que conocerlas nos permite decidir qué tipo de economía queremos apoyar con nuestra compra. Chocolates Isabel reúne muchos de los valores que queremos visibilizar a través de +Coop:
🌱 Producción ecológica. Utilizan materias primas ecológicas y apuestan por una elaboración responsable con el entorno.
🤝 Comercio justo. Trabajan con ingredientes obtenidos bajo criterios de comercio justo, defendiendo relaciones comerciales más equitativas y respetuosas con quienes producen el cacao.
🍫 Elaboración artesanal. Transforman el chocolate en su propio obrador, cuidando los procesos y apostando por la calidad frente a la producción industrial.
📍 Compromiso con el territorio. Elaboran sus productos en Alcorisa y utilizan ingredientes de proximidad siempre que es posible.
👩🍳 Igualdad y oportunidades. Impulsan el empleo femenino y una actividad económica que contribuye a mantener vivo el mundo rural.
Porque no basta con que un chocolate esté delicioso. También importa de dónde viene el cacao, quién lo ha cultivado, cómo se ha transformado y qué oportunidades genera por el camino.
Estos chocolates endulzan un mundo más justo
A veces pensamos que cambiar las cosas exige grandes decisiones. Pero también podemos empezar por gestos tan sencillos como elegir una tableta de chocolate.
Cuando compras Chocolates Isabel, estás apoyando un pequeño obrador aragonés que apuesta por la artesanía, el comercio justo, la producción ecológica y la igualdad de oportunidades para las mujeres. Y estás demostrando que podemos disfrutar de algo tan cotidiano como el chocolate sin olvidarnos de las personas y del planeta.
Este mes te invitamos a descubrir Chocolates Artesanos Isabel en A Vecinal, probar sus especialidades y conocer la historia que se esconde detrás de cada onza.
Porque hay chocolates que simplemente endulzan.
Estos, además, endulzan un mundo más justo. 🍫💚
Chocolates Isabel